En control de gestión los errores graves se deben a equivocar el rumbo

En control de gestión los errores graves se deben a equivocar el rumbo

Una vez elegido el camino, corregirlo si es incorrecto suele ser muy caro. Son casos reales los de los trenes que no cabían por los túneles, los aeropuertos sin pasajeros y el nuevo hospital sin personal sanitario. Para escoger el rumbo caben dos alternativas. 

La historia diferencia los estilos de gobernar de Carlos I y de Felipe II

El primero, más aventurero e informal, reinó viajando para evaluar la situación, buscar el contacto personal y decidir sobre el terreno. El segundo, mal llamado el Prudente, quebró la Hacienda Pública tres veces. Era más sedentario y protocolario, se rodeaba de secretarios, pedía informes y contrainformes y decidía en diferido.

El control de gestión formal frente al informal

El primero se diseña a medida, selecciona los puntos clave de control, se desarrolla sistemática y periódicamente y utiliza unos procedimientos aprobados por la dirección de la empresa. Aplica el principio de mide, evalúa y corrige. Sus instrumentos habituales son el control interno, el de costes, el contable, el presupuestario y los dashboards y los cuadros de mando. Se practica más a posteriori porque suele comparar los resultados con los objetivos. El riesgo del control formal es que caiga en la rutina y la burocracia (dos grandes enemigos del control). Que controle siempre lo mismo y por inercia mientras olvida lo nuevo y emergente. Con frecuencia ni anticipa un cisne negro.

El control informal se ejecuta sin reglas ni regularidad. No emplea métodos prefijados, sino que se basa en la discrecionalidad y la espontaneidad. Exige estar alerta y pensar hacia delante. Sigue el criterio de vete, mira y evita. Es más preventivo porque se entera antes y considera hasta aspectos cualitativos.  El riesgo del control informal es su falta de sistemática y que olvide seguir algunos temas clave.

La tecnología sola no basta

Si el control formal asegura el seguimiento de los puntos de control seleccionados, el control informal está atento a lo nuevo y a las tendencias, a lo que no capta el radar del control formal. Exige un contacto mayor con las personas, que son las protagonistas del control de la gestión. Se dice que a veces en la máquina de café (o el ascensor) se intercambia información más relevante que en una reunión formal. Por eso, los servicios de inteligencia gubernamentales precisan oídos sobre el terreno para apoyar sus enormes recursos técnicos. 

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El maridaje del control formal y el informal

Ambos tipos de control conviven y se refuerzan porque se complementan. El formal fija puntos de control claves y es propio de la gran empresa. Sin embargo, contempla la realidad mediante números y suele resistirse a actualizarse y cubrir lo novedoso. El informal es más dinámico y pegado a la realidad. Se precisa porque el sistema formal no puede captar todo. 

El dueño siempre debe estar alerta

El informal usa información más ocasional, subjetiva y emergente. Predomina en la pequeña empresa con técnicas más artesanas (a veces solo el control contable) pero donde el dueño conoce todo y tiene oídos para todos. El riesgo es que este tipo de control omita aspectos importantes o que se convierta en un mero formalismo o en una torpe vigilancia.

 Quizá el control informal hubiese sido suficiente para evitar los trenes demasiado anchos, los aeropuertos sin pasajeros y el hospital vacío por falta de personal sanitario.

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Dr. Juan Pérez-Carballo

Socio de Converthia, expertos en finanzas y control de gestión

Codirector del Máster de Control de la Gestión de Next

Técnicas de análisis financiero aplicadas al control de gestión

Técnicas de análisis financiero aplicadas al control de gestión

El análisis financiero es una herramienta esencial en el control de gestión, ya que permite evaluar el desempeño económico de una empresa, identificar áreas de mejora y tomar decisiones informadas para alcanzar los objetivos organizacionales. Por ello, el uso efectivo de estas técnicas no solo garantiza la sostenibilidad financiera, sino que también contribuye a la generación de valor a largo plazo.

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1. Análisis de estados financieros

El análisis de los estados financieros —balance general, estado de resultados y estado de flujos de efectivo— es el punto de partida para cualquier proceso de control de gestión. Estas herramientas proporcionan una visión detallada de la salud financiera de la organización.

– Análisis vertical y horizontal:
El análisis vertical examina la composición de cada estado financiero, permitiendo identificar qué proporción representan ciertos elementos (por ejemplo, los costos sobre los ingresos totales). Por su parte, el análisis horizontal evalúa la evolución de las cuentas a lo largo del tiempo, detectando tendencias y patrones clave.

– Ratios financieros:
El uso de ratios financieros permite medir aspectos como la liquidez, rentabilidad, solvencia y eficiencia operativa. Algunos de los más relevantes en el control de gestión incluyen:

  • Razón corriente: Indica la capacidad de la empresa para cubrir sus obligaciones a corto plazo.
  • Margen de beneficio neto: Mide la rentabilidad obtenida después de cubrir todos los costos y gastos.
  • Rotación de inventarios: Evalúa la eficiencia en la gestión del inventario, detectando posibles problemas en el flujo operativo.

2. Presupuestación y análisis de variaciones

El control de gestión se basa en gran medida en la presupuestación. A través de esta técnica, las empresas establecen objetivos financieros claros y asignan recursos de manera estratégica.

– Elaboración de presupuestos:
Un presupuesto bien diseñado incluye proyecciones detalladas de ingresos, costos y gastos. Además, permite a los gerentes comparar los resultados reales con las previsiones, identificando discrepancias para tomar decisiones correctivas.

– Análisis de variaciones:
El análisis de variaciones es una técnica que compara el desempeño real con el presupuestado, identificando las causas detrás de las desviaciones. Por ejemplo:

  • Una variación favorable podría deberse a un aumento inesperado en las ventas.
  • Una variación desfavorable en los costos podría señalar ineficiencias en la producción o compras no planificadas.

3. Punto de equilibrio

El análisis del punto de equilibrio es una herramienta clave para determinar el nivel mínimo de ventas necesario para cubrir los costos totales (fijos y variables) de la empresa. Este enfoque es fundamental en el control de gestión, ya que ayuda a evaluar la viabilidad financiera de proyectos, fijar precios adecuados y tomar decisiones sobre el volumen de producción.

Esta técnica también permite realizar simulaciones para entender cómo los cambios en los costos, precios o volúmenes de venta afectan la rentabilidad.

4. Análisis de rentabilidad y costos

Para maximizar el valor generado, el control de gestión debe enfocarse en el análisis detallado de la rentabilidad y los costos.

– Análisis de margen de contribución:
Esta técnica mide cuánto de cada unidad vendida contribuye a cubrir los costos fijos y a generar beneficios. Se utiliza para tomar decisiones sobre líneas de productos, precios y estrategias de venta.

– Costeo ABC (Activity-Based Costing):
El costeo basado en actividades asigna los costos indirectos en función de las actividades que realmente los generan. Esto permite una visión más precisa del costo total de productos o servicios, mejorando la toma de decisiones sobre precios y rentabilidad.

5. Valoración de proyectos

El control de gestión a menudo requiere evaluar proyectos estratégicos mediante técnicas de análisis financiero avanzadas, como:

  • Valor actual neto (VAN): Permite determinar si un proyecto generará valor para la empresa, considerando los flujos de efectivo esperados y su costo de capital.
  • Tasa interna de retorno (TIR): Identifica la rentabilidad esperada de un proyecto.
  • Periodo de recuperación: Calcula cuánto tiempo tomará recuperar la inversión inicial.

Estas herramientas son fundamentales para priorizar proyectos y asignar recursos de manera eficiente.

En definitiva, el control de gestión efectivo no es posible sin un análisis financiero riguroso…

Las técnicas presentadas no solo ayudan a evaluar el desempeño actual, sino que también permiten anticiparse a problemas, aprovechar oportunidades y alinear las decisiones operativas con los objetivos estratégicos de la organización.

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Cómo integrar la dirección financiera y el control de gestión para maximizar resultados

Como integrar la dirección financiera y el control de gestión para maximizar resultados

La integración de la dirección financiera y el control de gestión es esencial para maximizar los resultados de una organización. Ambos elementos juegan roles cruciales en la planificación, ejecución y evaluación de las estrategias empresariales. Para ello, el primer paso es entender la Dirección Financiera y Control de Gestión. 

1. Entender la Dirección Financiera y el Control de Gestión

Dirección Financiera: Se enfoca en la gestión eficiente de los recursos financieros de la empresa. Esto incluye la planificación financiera, la gestión de riesgos, la inversión, la financiación y la supervisión de la contabilidad. Su objetivo principal es asegurar que la empresa tenga los recursos necesarios para operar y crecer, manteniendo un balance entre rentabilidad y riesgo.

Control de Gestión: Involucra la implementación de procesos y herramientas para monitorear y evaluar el desempeño de la empresa en relación con sus objetivos estratégicos. Incluye la planificación presupuestaria, el análisis de variaciones, la auditoría interna y la evaluación de la eficiencia operativa.

2. La sinergia entre Dirección Financiera y Control de Gestión

Para maximizar los resultados, es crucial que la dirección financiera y el control de gestión trabajen de manera coordinada. Algunas formas en que pueden integrarse:

a. Planificación y presupuestación conjunta

La planificación financiera debe alinearse con los objetivos estratégicos de la empresa. Al trabajar conjuntamente, la dirección financiera puede proporcionar los datos necesarios para la creación de presupuestos realistas y alcanzables, mientras que el control de gestión supervisa el progreso y realiza ajustes según sea necesario.

b. Análisis de datos y toma de decisiones

La dirección financiera aporta un análisis detallado de los estados financieros, lo que permite identificar tendencias y áreas de mejora. Por otro lado, el control de gestión utiliza esta información para evaluar el desempeño de diferentes departamentos y proyectos, asegurando que se tomen decisiones informadas basadas en datos concretos.

c. Gestión de riesgos

La dirección financiera se encarga de identificar y mitigar riesgos financieros. Al integrar el control de gestión, se puede asegurar que los procedimientos y controles internos estén en su lugar para minimizar estos riesgos y garantizar la estabilidad operativa. Esto incluye auditorías internas regulares y evaluaciones de cumplimiento.

d. Evaluación y revisión de desempeño

El control de gestión debe trabajar con la dirección financiera para evaluar regularmente el desempeño financiero y operativo de la empresa. Esta colaboración permite identificar desviaciones de los objetivos planificados y tomar medidas correctivas a tiempo.

3. Herramientas y técnicas para la integración

Para lograr una integración efectiva, es fundamental el uso de herramientas y técnicas adecuadas:

a. Sistemas de información integrados

El uso de sistemas ERP (Enterprise Resource Planning) facilita la integración de la dirección financiera y el control de gestión al proporcionar una visión unificada de los datos financieros y operativos. Estos sistemas permiten un seguimiento en tiempo real y una mejor coordinación entre departamentos.

b. Cuadro de Mando Integral (Balanced Scorecard)

El cuadro de mando integral es una herramienta que permite alinear las actividades empresariales con la visión y estrategia de la organización. Al incorporar indicadores financieros y no financieros, proporciona una visión completa del desempeño empresarial.

c. Análisis de costes y rentabilidad

Implementar análisis detallados de costes y rentabilidad ayuda a identificar áreas que requieren atención y optimización. El control de gestión puede utilizar esta información para realizar ajustes operativos y mejorar la eficiencia, mientras que la dirección financiera puede evaluar el impacto en la rentabilidad global.

4. Cultura Organizacional y Comunicación

Para que la integración sea efectiva, es necesario fomentar una cultura organizacional que valore la transparencia, la colaboración y la comunicación abierta. La dirección financiera y el control de gestión deben trabajar en conjunto, compartiendo información y conocimientos de manera continua.

a. Formación y capacitación

Proveer formación y capacitación continua en áreas de finanzas y control de gestión para los empleados asegura que todos los niveles de la organización comprendan la importancia de estas funciones y cómo contribuyen al éxito general de la empresa.

b. Reuniones regulares y reportes

Establecer reuniones regulares y sistemas de reportes transparentes ayuda a mantener a todos los involucrados informados y alineados con los objetivos estratégicos. Esto también facilita la identificación temprana de problemas y la implementación de soluciones.

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El controller y el control de gestión data driven

El controller y el control de gestión data driven

En control de gestión no basta la intuición. Si se ajusta un cinturón alrededor de un meridiano de la Tierra, su longitud sería de unos 40.000 kms (2 x π x R). Luego se alarga el cinturón 11 metros (un 0,00003%) para que levite a la misma distancia de la superficie terrestre en todos sus puntos. Por la holgura entre el cinturón y cualquier punto del meridiano podría pasar un ser vivo. Por intuición, sería poco más que un microbio bebé. Pero según advirtió el matemático Saaty, hasta un humano de 1,75 metros de alto pasaría erguido [2 x π x R + 11 = 2π x (R + h) y h = 11 / (2 x π)]. Además, sorprende que esa holgura no dependa del radio de la circunferencia. 

La intuición siempre importa, pero exige métricas

Por eso Galileo recomendaba medir lo que se puede medir y hacer medible lo que no lo sea. Desde hace tiempo se repite que el dato es el nuevo petróleo del siglo XXI. Que es para la era digital lo que ese hidrocarburo fue para la economía industrial. Ya aparece un nuevo puesto: el CMO (chief measurement officer). Además, como los números cantan, surge el data scientist para extraer conocimiento de los datos, identificar sus regularidades y desvelar las pautas que esconden.

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El controller y el fundamentalismo del dato

La obsesión por medir explica la idolatría por el control de gestión data driven. Nace del deseo de certeza, del temor a lo abstracto frente a la seguridad del número y lleva a despreciar lo que no se puede contar. Pero el dato no siempre es objetivo porque se sesga en su captura y en su interpretación. También puede buscarse el dato que interesa, desoyendo a Ramón y Cajal cuando pedía …la misma diligencia en buscar los hechos contrarios a nuestra hipótesis que los que puedan favorecerla.

El futuro es poco medible, pero es bastante gestionable 

No solo lo que se puede contar se puede controlar. Tampoco parece correcto el aserto pitagórico de que lo que carece de número no existe. El autor de El club de los poetas muertos ironiza sobre la obsesión por medir: …para comprender la poesía y determinar la calidad del poema proponía anotar su perfección… en la línea horizontal de un gráfico y su importancia en la vertical. El área así formada estimaría el valor del poema. 

El número ni razona ni actúa, aunque ayude a hacerlo

Medir ayuda mucho al controller, pero el sentido común, la iniciativa, la decisión, el liderazgo o la sabiduría ilustran la dificultad de cuantificar todo. La alegría o el pensamiento no se pesan. Según Newton se puede medir el movimiento de los cuerpos, pero no la estupidez humana. Para Einstein no todo lo que puede medirse cuenta y todo lo que cuenta no necesariamente puede medirse. El controller precisa más esfuerzo por razonar y comprender que por calcular. En control de gestión las ideas deben dominar sobre los números y la acción sobre los cálculos, aunque todo se apoye. Al igual que la estatua iluminada por varios focos tiene muchas sombras, el controller se enfrenta a muchas perspectivas que no debe difuminar el control de gestión tipo data driven.

Dr. Juan Pérez-Carballo Veiga
Director del Máster en Control de la Gestión Empresarial y del Máster en Dirección Financiera

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La cara informal del control de gestión empresarial y cómo aplicarla

Control de Gestión Empresarial: objetivos y cómo aplicarlo

Los objetivos del control de gestión empresarial son promover la acción para contribuir a alcanzar las metas deseadas. Este control aplica un sistema formal, pero también conviene hacerlo informalmente. El sistema se centra en lo identificado como relevante y se nutre de informes y análisis. El control de gestión empresarial informal es más espontáneo y está más atento a la realidad, a lo nuevo y a lo que ignora el control formal. Trabaja más con las personas con el fin de ver, indagar, comprender y actuar.

El control de gestión empresarial sin acción es estéril

El control formal se diseña a medida, selecciona los factores clave de control, se desarrolla con un ritmo sistemático y periódico, utiliza unos procedimientos definidos y su operativa es dictada por la dirección de la empresa. Aplica el principio de mide, evalúa y corrige. Algunos de sus instrumentos son el control interno, el de costes, el presupuestario, la auditoría, el dashboard y el cuadro de mando. 

El control de gestión empresarial informal está pegado a la realidad, mira y trata de anticiparse

Este control de gestión empresarial se ejecuta sin reglas ni regularidad. No emplea métodos prefijados, sino que se basa en la discrecionalidad. Si el control formal asegura el seguimiento de los puntos seleccionados, el control de gestión informal busca captar lo que se escapa al radar del sistema formal. Para ello exige ir, analizar y actuar, siempre en contacto con las personas, las genuinas protagonistas del control de gestión empresarial

A veces en la máquina de café se oye más información que en una reunión

Ambos tipos de control de gestión conviven y se refuerzan porque los dos se complementan. El formal controla los hechos identificados como clave. El control de gestión informal capta lo que omite el sistema formal, la novedad y las tendencias aún indefinidas. 

Felipe II, que quebró tres veces, pedía informes y contrainformes para decidir

El control formal, más cuantitativo, fija procedimientos y puntos de control sistemáticos. Es propio de la gran empresa que contempla la realidad a través de datos e  informes. Sus problemas surgen de la inercia y la burocracia: tiende a controlar siempre lo mismo y por sistema. Corre el riesgo de olvidarse de lo emergente, lo que explica las frecuentes sorpresas que surgen incluso en las grandes organizaciones. Parece que la guerra de Ucrania fue una gran sorpresa para la diplomacia europea, a pesar de llevar latente desde hacía unos diez años cerca de sus fronteras. 

Carlos I, endeudado a tope, viajaba para comprender y decidir sobre el terreno

El control de gestión informal, más cualitativo, es más dinámico y pegado a la realidad. Emplea información más ocasional y subjetiva. Predomina en la pequeña empresa, cuyas técnicas de gestión son más artesanas a veces solo está formalizado el control contable, pero donde el propietario, siempre alerta, supervisa las operaciones y conoce a su gente. 

Que el data driven no arrincone el control de gestión empresarial informal

Aunque su aplicación es milenaria, el control informal pasó a formalizarse con la clásica propuesta de Hewlett Packard del wandering around. Esta propone que los directivos deambulen para hablar con su personal (por extensión, también con sus proveedores, clientes y otros partícipes) para escuchar sus problemas y sugerencias y ayudarlos. El riesgo es que este tipo de control omita controlar aspectos clave de la salud de la empresa. También, que se convierta en un mero formalismo o para que el jefe compruebe quién sigue en su puesto a las 9 de la noche.   

La propuesta del controller financiero y el business controller expertos

Que ambos tipos de control convivan y se refuercen porque los dos se complementan.

Dr. Juan Pérez-Carballo
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